Despedimos
el verano con la ilusión de la que las vitaminas solares nos ayuden ante el
largo “invierno” que nos espera.
El camino es duro y hasta cierto punto inquietante, pero debemos
afrontarlo ilusionados y colmados de expectativas. Trabajo y esperanza son
claves en la consolidación de metas, tanto en el trading como en la vida.
A punto de encarar la recta final de mes y de
despedir el verano definitivamente, la realidad financiera nos contagia un
cierto aire de optimismo, que si bien nos invita a la prudencia, nos libera al
mismo tiempo de la nube gris limitadora de esa energía creativa tan necesaria
para los emprendedores o simplemente los que quieren arriesgar embarcándose en
nuevos proyectos del tipo que sea.
Son bastantes los ratios y los índices que señalan una mejoría de la
situación económica, y en el terreno financiero, no cabe duda que los mercados
de valores han tenido un buen comportamiento a grandes rasgos, aunque también
es cierto que, como ya comentamos en este mismo Newsletter, se ha notado en los últimos días que
quizá se vivan un ligerísimos retrocesos (explicable en buena medida con las
expectativas de que los bancos centrales empiecen a retirar parte de la
liquidez actual). En nuestro país la situación se está notando especialmente favorable.
Hemos recuperado parte del capital fugado, nuestra prima de riesgo se mantienen
en niveles que en otra época parecían imposibles, y las tensiones financieras
en la zona euro ya no son tan acusadas como tiempo atrás. En esta línea, los
datos publicados sobre la economía española en agosto han sido también
positivos, en general. La economía tiende a estabilizarse y muchos indicadores
apuntan a una consolidación de la recuperación que se inició especialmente
visible en Julio, con la llegada del verano que estamos a punto de terminar. La
del empleo es de todas formas la gran batalla, y el mayor lastre para nuestra
economía y nuestra salud como pueblo. Despedimos el verano moderadamente
contentos. Si el último verano
estábamos “negros” cuando lo acabamos (pero de hartazgo) de este diremos que al
menos no nos hemos quemado y albergamos la esperanza de lucir un cierto tono
bronceado y de aspecto saludable para el del 2014. Aunque para ello nos queda
todavía un largo invierno por delante (en realidad Otoño) pero que debemos
afrontar con la energía, la
ilusión y la confianza con la que diariamente enfocamos nuestro trading. Sólo
el que tiene fe mueve montañas, y nosotros estamos obligados a renovarla cada
día. Os deseo un feliz trading otoñal¡.