Crecimiento que resiste, invierno que inquieta
Las principales claves económicas de septiembre y las preocupaciones que se abren de cara a finales de 2026

El cruce entre energía, tipos y mercados define el tramo final del año.
La economía mundial llega a septiembre de 2026 con una paradoja. El FMI sitúa el crecimiento global en torno al 3,0% este año y al 3,4% en 2027: la inversión en inteligencia artificial y unos beneficios empresariales más sólidos de lo temido compensan el lastre de la guerra en Oriente Medio, los aranceles y el encarecimiento de la energía. España sigue creciendo por encima de la eurozona (cerca del 2% frente a un 0,8% previsto para el área del euro). El problema no es tanto el PIB como lo que cuesta mantenerlo: inflación otra vez por encima del 3%, tipos que pueden subir de nuevo y un invierno energético aún no cerrado.
Cinco claves del momento
1. Energía y geopolítica. El conflicto en Oriente Medio y la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz han elevado petróleo y gas. En Europa, reponer existencias de gas ha encarecido el TTF. El transporte por esa ruta también presiona márgenes de compañías como Inditex: las ventas aguantan, los costes operativos no tanto.
2. Inflación pegajosa. La eurozona aceleró al 3,3% en agosto por la energía; la subyacente bajó al 2,4%. En EE. UU. el PCE se mueve en la zona del 3,6–3,7%. El proceso de desinflación se ha estancado. El riesgo de segunda ronda (transporte, alimentos, servicios) es la variable a vigilar hasta diciembre.
3. Bancos centrales otra vez hawkish. El BCE ya subió tipos y el mercado da por probable otra alza en septiembre. En la Fed, con Kevin Warsh en la presidencia, Jackson Hole endureció el tono: una subida antes de fin de año está sobre la mesa. El Reino Unido y Japón también tensan la política monetaria.
4. Mercados y 5. IA como contrapeso. Las bolsas resisten por beneficios y por el relato tecnológico, pero las valoraciones dejan poco margen al error. Los tipos largos (Treasury a 10 años, Bund) han subido con la deuda y la inflación. La IA sostiene inversión y comercio de electrónicos; si el ciclo de capex se enfría, el colchón desaparece.

El relleno de inventarios de gas marca el invierno europeo.
Preocupaciones hasta diciembre
• Invierno energético: precios de gas y electricidad si Ormuz o el clima fallan.
• Más tipos: cada alza encarece hipoteca, deuda pública y refinanciación empresarial.
• Márgenes corporativos: costes de flete y energía frente a ventas aún sólidas.
• Fiscalidad y elecciones: EE. UU. (midterms) y polarización en Europa.
• Corrección de mercados si la IA o los beneficios defraudan.
Conclusión. El escenario central no es una recesión, sino un final de año caro: crecimiento bajo pero positivo, inflación por encima del objetivo y política monetaria que no puede relajarse. Quien gestione bien energía, tipos y beneficios tendrá ventaja; el resto dependerá de que Ormuz, el invierno y los bancos centrales no se alineen a la vez en el peor sentido.
Fuentes: FMI (WEO julio 2026), BCE, Reserva Federal, BBVA AM, Morningstar. Cifras sujetas a revisión. Pág.